El señor Vicente visto por su secretario, Luis Robineau. Artículos 211 al 215

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luis RobineauLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Luis Robineau, C.M. · Traductor: Martín Abaitua, C.M.. · Año publicación original: 1995 · Fuente: Asociación Feyda.
Tiempo de lectura estimado:

211. Reparación por las profanaciones de Clamart, Chátillon, Limetz.

Inmediatamente después de la primera guerra de París, mandó ha­cer la reparación por las hostias profanadas en las aldeas de Clamart, Chátillon y Limetz (diócesis de París), y ordenó que la Compañía fuera en peregrinación a las iglesias de las tres aldeas, donde habían sido cometidas las profanaciones por la gente de guerra.

Eso es lo que se hizo. La Compañía fue alternando, cuatro o cinco, o seis o siete cada vez. Los sacerdotes decían la misa y los Herma­nos, tanto clérigos como coadjutores, comulgaban en ella. Después, hizo que se diera la misión en cada uno de esos sitios.

Notas del P. Dodin:

Reparación de las profanaciones.

Anotación propia de L. Robineau. Descuidada por L. Abelly. Com­pletarla con el Récueil des Relations (32 – la última es de diciembre de 1655. París, Savreux, 1655, in- B.N.).

212. Voto de obediencia al Papa.

En 1653 se publicó un Breve el Papa Inocencio X a causa de las nuevas ideas; algunos lo obedecían, otros, no.

Dijo que era una cosa extraña el que hubiera quienes no querían someterse, y dijo que, por él, hubiera hecho voto de obedecer al Papa.

Notas del P. Dodin:

Voto de obediencia al Papa. (Cf. Nota nº 55).

213. Definición de misionero.

Decía que un misionero es «profesor del amor de Dios y de la asistencia al prójimo».

Notas del P. Dodin:

Definición de misionero:

Omitida por L. Abelly.

214. Acción de dar gracias por todos los beneficios.

Su celo por Dios también se ha manifestado en que acostumbraba a darle gracias a Dios todos los días por todos los bienes y buenas obras, que se han hecho desde el comienzo del mundo; eso dijo.

Al margen: Agradecimiento.

Notas del P. Dodin:

Acción de gracias.

(Abelly, III.263). «Tenía la costumbre de dar gracias a Dios fre­cuentemente por todos los bienes que su bondad infinita comunica incesantemente a toda clase de criaturas y por todas las que ha co­municado desde el comienzo del mundo».

215. Agradecimiento.

Bendecía a Dios con frecuencia y en todas las circunstancias.

Notas del P. Dodin:

De ahí su frase habitual: «¡Bendito sea Dios!».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *