Crónica del Centro de Pastoral «San Vicente de Paúl» (1963)

Mitxel OlabuénagaHistoria de la Congregación de la Misión en EspañaLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Anónimo · Año publicación original: 1963 · Fuente: Anales españoles.
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Pocas veces ha aparecido el Centro Pastoral de nuestro teologado salmantino por las páginas de ANALES, y estas pocas, en su mayoría, han sido para anunciar sus publica­ciones; por eso hoy nos hemos decidido a contar algo de nues­tras actividades internas a los muchos miembros de la Pro­vincia, que sabemos positivamente que se interesan por estos trabajos y afanes juveniles de nuestro Estudiantado.

Todos sabemos que hay, por lo menos, dos clases de per­sonas: las físicas y las morales. Y para ambas vale el aser­to «Por sus obras las conoceréis»; es decir, su argumento im­placable son las obras. Por eso vamos a ver, si quieren un poco fría y esquemáticamente, las realizaciones del Centro de Pastoral durante este curso pasado, para que después poda­mos juzgarlo con benevolencia e interés, si sus obras lo sal­van, o, por el contrario, olvidarlo, si le condenan.

Sus quehaceres los vamos a encasillar en tres epígrafes: a) Actos culturales; b) Publicaciones, y c) Actividades varias.

A) Actos culturales.—Nos vamos a referir en primer lu­gar a las conferencias. Estas fueron dadas en distintas épo­cas por competentes profesores de dentro y de fuera o por hombres que nos hablaron desde la experiencia del campo social. Unas fueron organizadas en torno al gozoso tema del Cuerpo Místico y otras versaron sobre problemas no conca­tenados entre sí.

Sobre el Cuerpo Místico hablaron (enumero en orden cro­nológico):

Don Casiano Floristán, catedrático de Teología Pas­toral en la Universidad Pontificia, el cual abrió el ciclo con su conferencia del 19 de noviembre, que tenía por título «In­troducción a una Teología Pastoral del Cuerpo Místico».

El R. P. Rábanos nos daba en la tarde del 10 de di­ciembre su sabrosa lección sobre «El fundamento bíblico de la Teología Pastoral del Cuerpo Místico».

El P. Pardo nos ilustró con el tema «El Cuerpo Mís­tico, fondo de la predicación misionera».

El P. Rafael Ortega, el 7 de marzo, habló sobre «El Espíritu Santo, alma de la Iglesia».

Para esta serie de conferencias se habían encargado más a otros profesores de la Universidad y de casa, pero por ra­zones imprevistas no pudo ser completada.

Los temas libres—casi todos ellos sobre problemas socia­les—fueron también interesantísimos.

El P. Fernando Sebastián, C. M. F., Director de Ju­ventudes y Consiliario de la J. O. C., disertaba el 2 de no­viembre sobre el sugestivo tema de «La mentalidad obrera».

El 8 de febrero, don Eduardo Estévez, miembro del Consejo Diocesano, de A. C. y Caballero de las Conferencias, hablaba sencilla y cordialmente sobre «El apostolado actual la Acción Católica».

3) Don José María Setién, autor de varios libros de so­ciología y Derecho y profesor en la Universidad Pontificia y en Vitoria, nos habló de las estructuras familiares.

Mucho nos hubiese gustado—el espacio no nos lo permi­te—hacer unas breves reseñas sobre cada uno de los temas expuestos, seguidos con verdadero interés por la totalidad del Estudiantado.

A esto hay que añadir el cursillo dado por el P. Ortega: sobre «La técnica de la forma y del fondo en oratoria sagra­da», dedicado de una manera especial a los que forman la Sección de Misiones Populares, y también para ellos, las char­las que el Hermano Romualdo Arias, C. M., dio sobre cono­cimientos prácticos de electricidad necesarios a los mi­sioneros.

Todo esto se refiere al trabajo extraordinario del Centro, ya que cada una de las Secciones de Estudio realizó trabajos sobre sus temas particulares, que se discutieron en las re­uniones mensuales de las Secciones y que luego se vertieron en revistas estudiantiles.

Publicaciones. Entre nosotros las publicaciones tienen varios fines: ayudan a completar la formación de los que las realizan, tratamos de que sean útiles a los Padres, sobre todo a los que salen del Estudiantado, y al mismo tiem­po son una ayuda para sostener nuestra pobre economía.

El 8 de febrero de este año recibimos de la imprenta los rimeros ejemplares del tercer torno de los «Apuntes de la predicación misionera, dedicado todo al Credo, y con el cual se completó la serie de estos Apuntes, que, por cierto, en este año también vieron publicada la segunda edición de su pri­mer tomo sobre «Los mandamientos», que ya hacía bastan­te tiempo que estaba agotada y era muy solicitada.

Pero tal vez la obra más importante que ha publicado nuestro Centro en este año sea el libro «Buscando la santi­dad», que apareció a finales de junio, con una primorosa pre­sentación y que en seguida se abrió camino entre el públi­co. Prueba de ello es que en estos cuatro meses que lleva de venta ya está casi agotada la primera edición, por lo que se prepara a pasos apresurados la segunda.

A estos trabajos hay que unir muchos otros menores pre­sentados a policopia, algunos de los cuales se atrevieron a salir de los límites de nuestro Seminario, corno las «Vigilias bíblico-litúrgicas sobre el Concilio», y otros, más vergonzo­sos y recoletos, se quedaron entre nosotros, como en familia.

Actividades varias.—Fue también en este año cuan­do se han ampliado los campos de orientación del Centro al fundirse con nosotros el C. E. P. A. F. (Centro de Estudios Panamericanos y Filipinos), que venía funcionando en nues­tro Teologado desde hacía varios años, y que llegado este momento de madurez de nuestro Centro Pastoral y tenien­do en cuenta que una formación pastoral entre nosotros carece de sentido si no tiene una orientación marcada hacia países de la Hispanidad, dado el elevado número de Pa­dres que son destinados a ellos, decidimos unir nuestras fuerzas por un bien común.

Entre los acontecimientos historiables, no podernos pres­cindir de la unión al Centro de un laboratorio fotográfico, no sólo con la intención de formar fotógrafos, sino también por la utilidad que puede tener en muchos acontecimientos de la vida del Seminario, como en las ordenaciones, en fo­tos para «Reina de las Misiones», etc.

En este último curso también ha crecido un poco nues­tra Biblioteca, especializada en temas pastorales y vicencia­nos, no sólo en cantidad, sino también en calidad. Se han adquirido libros muy buenos de Teología, Escritura, Predica­ción, etc., en un total de 231 libros nuevos, que unidos a los 85 que aportó el C. E. P. A. F., nos da un resultado de 316. n total posee hoy nuestra Biblioteca 536 libros, siendo de las más leídas por la actualidad de sus publicaciones. Tam­bién nos hemos suscrito a 16 revistas nuevas, que, con las anteriores, suman un total de 34 revistas. Tal vez las mejo­res sobre los temas que nos ocupan.

Por no perder el carácter de crónica que hemos querido -lar a nuestra trabajo no hablamos nada de los proyectos que tenemos para este curso, muchos de los cuales, para cuando aparezca publicado esto ya estarán realizados, por lo adelantados que van. Tratamos de mantener las caracterís­ticas que nos han animado siempre y que muchos de nues­tros lectores conocen ya por medio de cartas, ya porque las han vivido ellos mientras permanecieron aquí o porque las han leído en un artículo publicado en ANALES de este año. La unión, el trabajo en equipo, no sólo entre los estudiantes, sino también con los Padres, con el objeto de formar una juventud misionera a lo Paúl y capacitada para el trabajo en todos nuestros ministerios.

Muchos han sido los Padres, tanto de la Provincia de Ma­drid como de las de Ultramar, que nos han dispensado una acogida afectuosa y que incluso nos apoyan económica y mo­ralmente, que es lo que más apreciamos. A todos ellos que­remos manifestar desde esta crónica un reconocimiento sin­cero y decirles que tal vez a ellos se deba que muchos de nuestros esfuerzos vayan adelante.

EL CRONISTA

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