Asamblea General de la Congregación de la Misión 2010. Síntesis

Francisco Javier Fernández ChentoCongregación de la MisiónLeave a Comment

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Author: Asamblea General de la Congregación de la Misión 2010 .
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1. La 41 Asamblea General de la Congregación de la Misión se ha celebrado en París en el 350 aniversario de la muerte de san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac. La elección de la ciudad donde ambos inauguraron nuevos caminos de misión y caridad es un desafío añadido para que consigamos realizar el tema propuesto: Fidelidad creativa para la Misión. (Constituciones 2).

2. Reunidos de todas las partes del mundo, nos reconocemos depositarios de un legado que busca revitalizarse con nuevas formas en un mundo que cambia constantemente. Una nueva metodología parece pedir que se favorezca el diálogo e intercambio de experiencias en el servicio y evangelización de los pobres. Por nuestra parte, se nos invita a vencer el miedo, la nostalgia del pasado y la desilusión, y confiar más en el Espíritu Santo que sigue actuando en cada uno de nosotros. Las celebraciones litúrgicas y la oración, adornadas con el matiz internacional, el lenguaje y los ritmos, han enriquecido no sólo nuestros encuentros sino que han invocado al Señor para guiar nuestras reflexiones, controlar nuestros errores, actuar y responder al futuro con prontitud, coraje, entusiasmo y generosidad.

El Señor nos llama en el grito de los pobres.

3. Fidelidad a nuestro carisma significa seguir el amor de Cristo y el servicio de los pobres. Los pobres han llegado hasta nosotros, impactantes, a través de los videos que jalonaban cada sesión. Los pobres no son meras categorías; son personas reales con necesidades y sufrimientos reales. Nos hablan porque esperan que les escuchemos, que oigamos sus historias y no les demos la espalda. Nuestra respuesta irá más allá del minuto de interiorización, oración personal y celebraciones litúrgicas. Como san Vicente, que contempló el rostro de Cristo en el pobre de su tiempo y fue a remediar sus sufrimientos, nosotros debemos ser también suficientemente valientes para compartir su pobreza. Movidos por el amor, iremos donde los pobres nos llamen, incluso donde otros no se atreven a ir, y siempre encontraremos formas creativas para remediar sus necesidades.

4. ¿Quiénes somos nosotros, que queremos responder a las necesidades de los pobres? Somos «sanadores heridos.» Vemos disminuir el número de miembros en algunas provincias, aumentos esperanzadores en otras; en algunas comunidades los misioneros experimentan desencanto, mientras en otras se busca la plenitud en el ministerio fuera de la comunidad. Todo esto nos exige reafirmar el significado de ser una comunidad para la misión: a manera de amigos que se quieren bien (Reglas Comunes 8.2), solícitos por el bien de los otros, reconociendo la dignidad de los hermanos y promoviendo su plena participación en la vida de comunidad y en el apostolado, compartiendo la fe y fortaleciéndose mutuamente por la oración. El Señor nos llama a vivir y formarnos en comunidad. Agradecidos por lo que el Señor sigue realizando con nosotros, se nos anima a ofrecer nuestro estilo de vida como válido para que otros lo adopten y lo sigan.

5. El Señor bendice nuestros esfuerzos para ser fieles a nuestra misión. Con nuestras limitaciones, pero con generosos esfuerzos, vemos ejemplos de creatividad en los ministerios de nuestros misioneros en:

  • Atención a los pobres en situaciones extremas de pobreza;
  • Paso de intervenir en una crisis a un proceso de rehabilitación;
  • Respuestas al reto de la nueva evangelización: e.g. los alejados, la juventud;
  • Nuevas formas de misión popular: misión itinerante y misión a los pueblos indígenas;
  • Ofrecer una educación integral como camino de liberación;
  • Formación del clero y del laicado para el servicio de la Iglesia: servicio a los clérigos más allá del apostolado del seminario;
  • Diálogo con la cultura en el mundo de hoy, compromiso con el ecumenismo y trabajo por la justicia y la paz.

6. Reconocemos la presencia reducida o, en algunos casos, la ausencia de nuestros misioneros en ministerios tradicionales como misiones populares o seminarios. Por una parte, quizás esto se deba a cambios demográficos, culturales y religiosos. Por otra, son retos que tenemos que descubrir, o respuestas pastorales que tenemos que re-examinar para las nuevas formas de pobreza. Viendo lo que el Señor ha hecho y hace a través nuestro, nosotros, al modo de san Vicente, queremos hacer y ser más para los pobres. La llamada a la creatividad está, para nosotros, al servicio de la fidelidad a la misión.

Responder con mayor creatividad a la misión y la caridad.

7. Todos nosotros y nuestras posesiones pertenecen a los pobres si creemos de verdad, más allá de simples palabras, que ellos son nuestros amos y señores. La formación permanente estudia la mejor utilización de nuestros recursos mejores, los misioneros, para la evangelización y el servicio de los pobres. Esta disposición explica la pasión con la que constantemente nos configuramos con Cristo, el evangelizador de los pobres, un proceso que implica transformación de toda la persona. Vemos la comunidad como el lugar donde valoramos nuestros dones, estimulamos iniciativas, y desarrollamos nuestras capacidades para la vida comunitaria y el apostolado. En este trabajo los textos normativos sirven como guías de acción y debemos aprovechar todas las oportunidades que ofrecen las comunidades locales, dentro de las provincias y en toda la Congregación

8. Los recursos materiales de la comunidad son el patrimonio de los pobres, nos recuerda san Vicente. La administración inteligente de los recursos, por una parte, debe adecuarse a las normas básicas de la justicia dentro de la comunidad y, por otra parte, debe asegurar la viabilidad del trabajo de la misión y la caridad. Estructuras auxiliares dentro de la Congregación, como la Oficina de Solidaridad Vicenciana, apoya los proyectos de la comunidad y entra en asociacionismo con donantes y organizaciones financieras, asegurando una distribución eficaz y equitativa de los recursos.

9. Dondequiera que se encuentre un servicio más eficaz del pobre, se exige que fortalezcamos la colaboración en toda la Congregación. Esto se ha expresado de varios modos:

  • En el ámbito de las Conferencias de Provincias existen programas de formación inicial, formación permanente de personal estratégico (superiores, ecónomos, formadores, directores espirituales, misioneros jóvenes, etc.), promoción de la espiritualidad Vicenciana, colaboración en misiones ad gentes, afianzamiento de las estructuras internas de las Conferencias y mayor comunicación entre Provincias
  • También se asumen preocupaciones comunes en Conferencias particulares: secularización y re-evangelización, fundamentalismos religiosos, tribalismo étnico e intolerancia intercultural, descubriendo el «rostro» del carisma y formación Vicencianos, la Palabra de Dios como elemento clave en la evangelización y en la formación.
  • También abundan iniciativas dentro de las provincias o conferencias que benefician a toda la congregación: intercambio de personal, apoyo a la formación de misioneros en otras provincias, avance de los estudios Vicencianos.

10. Conseguir la fidelidad creativa a la misión es la razón fundamental para la re-configuración en la comunidad. En el ámbito más alto, la reorganización interna de la Curia General, con responsabilidades concretas para cada Asistente General, es la respuesta a la necesidad de una coordinación más eficaz de las preocupaciones de toda la Congregación. La revisión de Estatutos es una respuesta normativa al panorama cambiante de distribución del personal y el compromiso que se da en la Congregación. La re-configuración es una respuesta creativa cuando ordena el personal y los recursos para una misión y caridad más eficaces, y no es un mero mantenimiento o consolidación de estructuras y programas que se han comprobado ineficaces. Encuentra justificación en recursos que, no sólo se utilizan mejor, sino que fortalecen también un sentido revitalizado de pertenencia a la comunidad, y un sentido renovado de plenitud entre misioneros en un número incluso disminuido.

11. El Cambio Sistémico suscribe el punto de vista de que no sólo existen personas pobres, sino que existen estructuras en la sociedad que mantienen oprimidos y empobrecidos a los pobres. Como práctica pastoral se centra en romper el ciclo de pobreza en sus causas y capacita al pobre para responsabilizarse de la dirección de su propio destino.

San Vicente dijo a los misioneros, si hay algunos entre nosotros que crean que están en la Misión para evangelizar a los pobres y no para cuidarlos, para remediar sus necesidades espirituales y no las temporales, les diré que tenemos que asistirles y hacer que les asistan de todas las maneras, nosotros y los demás. (Conferencia del 6 de diciembre de 1658). El cambio sistémico es un marco para la caridad organizada y eficaz. Implica una relación entre la proclamación de la Palabra de Dios, las actividades pastorales y el compromiso con sistemas que afectan al pobre. Proyectos de cambio sistémico nos ponen en contacto con personas, agencias e instituciones fuera de la comunidad. Debemos, por consiguiente, discernir constantemente las implicaciones de tal colaboración en nuestra vida comunitaria hasta el punto de nuestro compromiso con estas agencias e instituciones.

12. La Familia Vienciana está formada por laicos y comunidades de vida consagrada que se han inspirado por la vida y el carisma de Vicente y comparten el ethos del servicio amoroso al pobre. Lo que une a todos los miembros de la familia es el amor apasionado por el pobre a la manera de san Vicente y santa Luisa. Sirviendo al pobre experimentamos que tenemos mucho que aprender unos de otros, sin olvidar que somos evangelizados por los más pobres a los que servimos. La colaboración se construye sobre el respeto a lo específico de la misión de cada rama y la competencia de sus líderes. Al mismo tiempo, escuchamos la necesidad expresada de animación de líderes y su formación en la espiritualidad Vicenciana. La colaboración se debe buscar en todos los niveles para garantizar lo esencial: que se sirve a los pobres como una revelación del amor del Dios compasivo.

RESOLUCIONES

XLI Asamblea General: fidelidad creativa para la misión 2010 – 2016

La XLI Asamblea General de la Congregación de la Misión, celebrada en París, en el 350 Aniversario de la plenitud de la vida de San Vicente de Paúl y de Santa Luisa de Marillac (1660-2010), con el lema «Fidelidad creativa para la Misión«,

– Se sabe responsable de una gran Herencia, desde San Vicente y los primeros Misioneros hasta hoy.

– En docilidad al Espíritu Santo, quiere dinamizar su fidelidad creativa para la Misión

– Se compromete a recrear el carisma, atenta a los signos de nuestro tiempo.

Seguidores de Jesucristo, evangelizador de los pobres, nos dejamos modelar por la voz de la Palabra, la creación y la historia; el rostro de la Palabra, Jesucristo y los pobres; la casa de la Palabra, la Iglesia y la comunidad; y los caminos de la Palabra, la Misión (Cf. XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre «La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia». Mensaje final. Roma, 2008).

I.- fidelidad

«… no que haya alcanzado la meta ni logrado la perfección, pero sigo mi carrera con la esperanza de alcanzarla, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús… Hermanos, … cualquiera sea el punto adonde hayamos llegado, sigamos por el mismo camino» (Flp. 3, 13, 16).

«Mientras vamos de camino» (Cf. Lc. 24, 13-14), como los discípulos de Emaús en la mañana de la Pascua, descubrimos con Jesús, el Señor, el sentido de cuanto hemos vivido en los últimos años:

a) A nivel social:

– El aumento de la pobreza y la miseria.

– El incremento de la vulnerabilidad entre los pobres, los niños, las mujeres, los jóvenes y los ancianos.

– El impacto económico, ecológico y humano de la actual crisis financiera mundial.

– La influencia de los cambios socio-culturales en el compromiso de estabilidad, la vida de oración y la vida comunitaria de los misioneros.

– La nueva sensibilidad en torno a los «Objetivos del Milenio«.

– La búsqueda de la paz con justicia social.

b) A nivel eclesial:

– La búsqueda de Dios fuera de la Iglesia y de las experiencias religiosas tradicionales.

– El hambre de Palabra de Dios.

c) A nivel de Congregación:

– La revisión de nuestra vida a la luz de las Constituciones en la Asamblea 2004 y la revisión de los Estatutos de la Congregación en la Asamblea 2010.

– El sufrimiento con y por los hermanos en dificultad.

– El impulso de experiencias formativas interprovinciales.

– El intercambio de misioneros, nuestra principal riqueza, y de recursos económicos entre las Provincias.

– La reflexión sobre la reconfiguración para la vitalidad de las Provincias.

– El fortalecimiento de las Conferencias de Visitadores.

– La consolidación de fondos económicos para la formación, la misión y los pobres.

II.- Creatividad

«Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre» (Heb. 13, 8).

Al escuchar a Jesús, el Señor, que ha venido a «evangelizar a los pobres» (Cf. Lc. 4, 18) y así «hacer nuevas todas las cosas» (Cf. Ap. 21, 5), renovamos nuestra convicción: «La Congregación de la Misión, atendiendo siempre al Evangelio, a los signos de los tiempos y a las peticiones más urgentes de la Iglesia, procurará abrir nuevos caminos y aplicar medios adaptados a las circunstancias de tiempo y lugar, se esforzará además por enjuiciar y ordenar las obras y ministerios, permaneciendo así en estado de renovación continua» (C. 2).

Los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo (Cf. Mt. 25, 40). Interpelan nuestra vivencia del carisma vicenciano, ya que cuanto tiene que ver con Cristo pasa por la opción evangélica por los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo.

Desde estas convicciones soñamos en el futuro de la Congregación y en la Congregación del futuro: más enraizada en la experiencia de Dios; más comprometida con la suerte de los pobres y con la formación de sacerdotes y laicos; más identificada con la unidad y diversidad en la Trinidad (C. 20); más mística y profética; más audaz e ingeniosa; más pequeña, pero con un estilo de vida más testimonial y esperanzador… en orden a la construcción del Reino de Dios entre los pobres.

III.- Para la Misión

«Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu… el sábado fue a la sinagoga, como era su costumbre… desenrolló el libro y encontró el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver, para poner en libertad a los oprimidos…» (Lc. 4, 14.18).

«En esta vocación vivimos de modo muy conforme a nuestro Señor Jesucristo que, al parecer, cuando vino a este mundo, escogió como principal tarea la de asistir y cuidar a los pobres. Y si se le pregunta a nuestro Señor: ¿Qué es lo que has venido a hacer en la tierra? -A asistir a los pobres… Y si se le preguntase a un misionero, ¿no sería para él un gran honor decir como nuestro Señor: Misit me evangelizare pauperibus? Yo estoy aquí para catequizar, instruir, confesar, asistir a los pobres» (SVP XI, 33-3).

Misioneros, «discípulos del Señor» (Cf. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Aparecida, 2007), que ha venido «para que todos tengan vida y vida en abundancia» (Jn. 10, 10), los miembros de la Congregación de la Misión nos proponemos desarrollar, en los próximos seis años, las siguientes

LÍNEAS DE ACCIÓN:

1.- La Formación continua (inicial y permanente):

1.1. Colocar la Palabra de Dios y a Jesucristo, la Palabra, la Regla de la Misión, en el centro de nuestra vida y Misión como eje transversal de la formación, la espiritualidad y la acción evangelizadora (Cf. RR.CC. II).

1.2. Fortalecer en nuestra espiritualidad y en nuestro compromiso la dimensión místico-profética y de comunión.

1.3. Crear programas formativos que fortalezcan nuestra fidelidad a la vocación y nuestra respuesta a las necesidades del siglo XXI.

1.4. Asumir nuestra formación permanente como compromiso de cada día, desde la oración, la reflexión sobre nuestras experiencias, la vivencia de nuestro ministerio.

1.5. Favorecer la apertura a la oportunidad que nos brindan los nuevos lenguajes y las técnicas del mundo digital, con sentido crítico y en función de la Comunión y de la Misión.

1.6. Impulsar el intercambio de experiencias de formación a nivel de las Conferencias de Visitadores y de toda la Congregación.

1.7. Reflexionar a nivel de comunidades locales, Provincias y Conferencias, sobre nuevos espacios ministeriales para la vocación de los Hermanos.

2.- La Reconfiguración

2.1. Profundizar en las comunidades locales, equipos provinciales de gobierno, asambleas provinciales y Conferencias, sobre la reconfiguración en sentido «intra-» e «inter-» provincial, y su importancia para el futuro de la Congregación.

2.2. Cultivar el sentido de pertenencia a la Congregación, vital y concreto, más allá del sentido de pertenencia a la comunidad local y provincial.

2.3. Crear espacios de colaboración interprovincial a nivel administrativo.

2.4. Compartir los recursos humanos y financieros.

3.- El diálogo con los Pobres y con la Familia Vicenciana

a) Con los Pobres

3.1. Escuchar a los Pobres en cada uno de nuestros ministerios y esforzarnos por participar de su vida, sufrimientos y esperanzas.

3.2. Esforzarnos en compartir con los pobres los procesos que les permitan llegar a ser sujetos de su propia historia, protagonistas de su destino y agentes de su liberación.

b) Con la Familia Vicenciana y como Familia Vicenciana

3.3. Impulsar la reflexión teológica sobre los desafíos y los bienes que brotan de compartir el carisma con los laicos.

3.4. Intensificar la colaboración con la Familia Vicenciana en la formación, especialmente en relación con la espiritualidad vicenciana, la Doctrina Social de la Iglesia y el liderazgo de los laicos que asegure su presencia transformadora en la sociedad en favor de los pobres.

3.5. Comprometernos a trabajar en la evangelización de los pobres junto con los miembros de la Familia Vicenciana y otros grupos eclesiales, y participar también con organismos sociales en la defensa y promoción de los pobres.

4.- La creatividad en los Ministerios:

4.1. Revisar nuestros ministerios y las estructuras de nuestra vida comunitaria, y potenciar su dimensión misionera.

4.2. Fomentar la disponibilidad personal y la itinerancia para participar en proyectos misioneros nuevos y audaces.

4.3. Emprender nuevas formas de servicio al clero, desde la acogida, el apoyo pastoral y espiritual, la mutua colaboración y la formación misionera.

4.4. Apoyar provincialmente las obras de vanguardia.

4.5. Sostener procesos pastorales centrados en la Palabra de Dios, la atención a los signos de los tiempos y el protagonismo de los laicos.

4.6. Emprender nuevas obras de evangelización en relación con las nuevas culturas emergentes y el diálogo ecuménico e interreligioso.

4.7. Ir a los más lejanos, Misión «ad gentes«, y acercarse a los más alejados, Misión «inter gentes«.

4.8. Participar, a nivel provincial y de Conferencias, en comisiones de justicia, paz e integridad de la Creación.

5.- La metodología del Cambio Sistémico:

5.1. Privilegiar los trabajos que promueven cambios sistémicos en la sociedad: potenciación del auto-gobierno local, formación de grupos de auto-ayuda, programas de micro-créditos autóctonos.

5.2. Estar atentos a los signos de los tiempos en el contexto global actual: para que las estructuras sociales se impregnen de una orientación evangélica; y la participación ciudadana se centre en el clamor de los pobres; en fidelidad a las formas de intervención que Vicente de Paúl emprendió en su tiempo.

5.3. Favorecer el trabajo en equipo y en redes.

5.4. Formar misioneros con una espiritualidad y una metodología que favorezcan la conversión personal y pastoral y el cambio estructural.

5.5. Proporcionar asistencia legal para la defensa de los pobres y la promoción de la justicia.

5.6. Crear programas que contrarresten la trata de personas y aseguren la promoción de la vida, el acceso universal a la sanidad social, el cuidado del entorno, la dignidad de las mujeres y de los niños, los derechos de los migrantes y la participación ciudadana.

Durante la Asamblea, los misioneros nos hemos reunido por grupos continentales y, después de haber considerado estas Líneas de Acción, hemos propuesto los siguientes

COMPROMISOS:

APVC (Conferencia de Visitadores de Asia y Pacífico)

Nos comprometemos a:

1. La Formación continua

a. Continuar la formación de los formadores complementándola con experiencias de inmersión en temas relacionados con el contexto de Asia-Pacífico.

b. Abrir una página «web» (APVC) para ayudar a los cohermanos en su formación continua y para favorecer el diálogo de nuestras comunidades.

2. La Reconfiguración

a. Estudiar las posibilidades de una formación inicial común de los candidatos en los distintos niveles, siempre que sea posible.

b. Estudiar las posibilidades de compartir nuestros recursos profesionales de personas en nuestras provincias.

3. El diálogo con los Pobres y con la Familia Vicenciana

a. Crear estructuras que nos permitan escuchar las dificultades reales de los pobres y compartir los programas efectivos que ya existen en nuestras provincias.

b. Organizar actividades comunes de formación entre los miembros de la Familia Vicentina, facilitadas por los representantes continentales de la CM a toda la Familia Vicentina de la región.

4. La creatividad en los Ministerios

Explorar nuevas formas de misiones populares que tengan relación con las necesidades de nuestros tiempos en diferentes contextos.

5. La metodología del Cambio Sistémico

Explorar las posibilidades de ministerios comunes entre los trabajadores desplazados o emigrados en los países de Asia-Pacífico.

CEVIM (Conferencia deVisitadores de Europa)

Nos comprometemos a:

1. La Formación continua

Continuar la formación continua actual, especialmente la de los cohermanos que trabajan en Ministerios Pastorales. La próxima reunión será con los cohermanos que trabajan con jóvenes.

2. La Reconfiguración

Explorar las posibilidades de establecer un Teologado Interprovincial a nivel europeo o al menos para los países mediterráneos, utilizando una sola lengua básica.

3. El diálogo con los Pobres y con la Familia Vicenciana

En Europa hay una gran diversidad de grupos y experiencias que tienen su origen en el carisma vicenciano. Queremos:

– Estudiar la extensión de esta diversidad.

– Pasar algún tiempo conociéndolas mejor y estudiando sus vidas.

– Escuchar, dialogar y establecer nuevos lazos de unión.

– Desarrollar un programa de evaluación.

Esto quiere decir: organizar un encuentro europeo e invitar a los representantes de estos grupos que comparten nuestro carisma.

4. La creatividad en los Ministerios

Explorar la posibilidad de establecer una Comunidad Interprovincial a nivel de CEVIM, para ir introduciendo un ministerio o ministerios especialmente en nuestras misiones que ya existen en Europa.

5. La metodología del Cambio Sistémico

Celebrar tres sesiones en distintas lenguas (Inglés, Español e Italiano) sobre la Metodología del Cambio Sistémico que llegue a toda la Familia Vicenciana que vive en áreas europeas en las que se hablan las lenguas mencionadas.

CLAPVI (Conferencia Latinoamericana de Provincias Vicentinas)

Nos comprometemos a:

1. La Formación continua

Apoyar y participar en las distintas estancias de formación que ya existen en CLAPVI.

2. La Reconfiguración

a. Revisar nuestras obras para que nos permitan tener más misioneros disponibles para apoyar los ministerios fundamentales.

b. Apoyar los proyectos de colaboración y ayuda interprovinciales ya existentes.

3. El diálogo con los Pobres y con la Familia Vicenciana

a. Estimular el encuentro directo con los pobres para escucharlos y participar de aluna manera en vuestras suertes.

b. Crear en cada provincia una escuela de formación laical abierta a la Familia Vicenciana.

4. La creatividad en los Ministerios

Crear una página @ que nos permita compartir los distintos ministerios de la provincia.

5. La metodología del Cambio Sistémico

a. Revisar nuestras obras sociales a la luz de los criterios del cambio sistémico.

b. Crear un equipo a nivel inter-provincial que nos ayude a encontrar y multiplicar los contenidos y procesos del cambio sistémico.

COVIAM (Conferencia deVisitadores de África-Madagascar)

Nos comprometemos a:

1. La Formación continua

a. Continuar el programa de formación de formadores y abrirlo a la formación de otros ministerios.

b. Profundizar la espiritualidad vicenciana en África/Madagascar a través de la formación permanente y animar a los cohermanos a inmiscuirse más en los estudios vicencianos.

2. La Reconfiguración

Promover la formación interprovincial ya existente.

3. El diálogo con los Pobres y con la Familia Vicenciana

Continuar colaborando con la Familia Vicenciana en su lucha contra la Malaria, HIV-AIDS y contra el hambre.

4. La creatividad en los Ministerios

Profundizar nuestras actividades pastorales de reconciliación entre las tribus o los diferentes grupos que luchan unos contra otros y en cuanto podamos, crear ministerios que promuevan la paz en conformidad con el segundo sínodo de África.

5. La metodología del Cambio Sistémico

Trabajar con los cohermanos en las Naciones Unidas y la Familia Vicenciana para encontrar caminos que reduzcan el problema del tráfico de mujeres en África/Madagascar.

NCV (Conferencia de Visitadores de USA)

Nos comprometemos a:

1. La Formación continua

Bajo la dirección de NCV y de sus Consejos:

a. Ofrecer a nuestros cohermanos los asuntos tratados en la Asamblea General y sus frutos.

b. Planificar sesiones de formación continua bianual a los miembros que hayan emitido los votos o se hayan ordenado durante un periodo de uno a cinco años.

2. La Reconfiguración

a. Continuar el Programa de Formación Nacional (inicial).

b. Continuar el proceso de Reconfiguración:

-USA OCCIDENTAL, la creación de una nueva cultura provincial y la comprensión de la reconfiguración.

-USA ORIENTAL, Nueva Inglaterra y el Oeste: continuar dialogando sobre la colaboración y sobre una futura reconfiguración.

3. El diálogo con los Pobres y con la Familia Vicenciana

A nivel provincial, restablecer la comunicación regular con los líderes de la Familia Vicenciana en América.

4. La creatividad en los Ministerios

a. Establecer reuniones de cohermanos de ministerios similares para evaluar su apostolado en conformidad con las Líneas de Acción # 4.

b. Bajo la dirección de NCV, promover un ministerio creativo basado en las Líneas de Acción # 4.

5. La metodología del Cambio Sistémico

a. Aprovechando «Zafen» Haití de préstamos para micro proyectos, animar a los cohermanos a participar y aprender más sobre el cambio sistémico.

b. NCV explorará otras iniciativas en Haití.

Señor Dios omnipotente, Padre de los pobres, haz que podamos ser signo de esperanza para muchos, como lo fueron San Vicente y Santa Luisa, simples compañeros de viaje por el mar de la vida. Y que Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, «que comprendió con más profundidad que todos los creyentes las enseñanzas evangélicas y las hizo realidad en su vida» (C. 49), en cuya casa hemos celebrado nuestra Asamblea, anime nuestro camino de fidelidad creativa para la Misión.

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