3º Domingo de T.O. (reflexión de Rosalino Dizon Reyes)

Ross Reyes DizonHomilías y reflexiones, Año BLeave a Comment

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Cambio de pensar, sentir y actuar

Jesús personifica el cambio de pensar, sentir y actuar, que el Evangelio supone.  De los ajustados a ese cambio, de los revestidos de Jesús, es el reino de Dios.

Con el arresto de Juan Bautista, se introduce en su vida un cambio doloroso.  Pero Dios no lo permite sin razón (véase SV.ES VII:249).  Y de hecho, el cambio desencadena el inicio del ministerio público de Jesús.

Comienza Jesús su ministerio público proclamando el Evangelio de Dios.  Dice:

Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios:  convertíos y creed en el Evangelio.

Efectivamente, enseña que no entraremos en el reino de Dios sin ajustarnos al cambio que pide el Evangelio.

Y va concretando Jesús a lo largo de su ministerio de qué se trata esa conversión, ese cambio.  Pero por ahora basta con decir que convertirnos y creer en el Evangelio significa, primero que nada, ir detrás de Jesús.

Seguir a Jesús representa un cambio fundamental.

Seguirle es cambiar el camino de los egocéntricos por el de los que reconocen al que puede más que ellos.  Ir detrás de Jesús y aceptar su invitación es abandonar también el camino del dominio y poder.  Es dejarnos, además, de las pretensiones de superioridad y acoger la misericordia divina sin fronteras.  Ella alcanza a los ninivitas.

Indudablemente, el mundo toma por modelos a los ricos y poderosos que se encierran en sus intereses.  Los verdaderos seguidores de Jesús, en cambio, saben que no se trata de ellos, sino de él.  Y se dejan modelar por él.  Aprenden de él a actuar en el mundo, como si no actuaran.  Él también es quien ejemplifica las virtudes de la religión para con el Padre y la caridad para con los hombres» (SV.ES VI:370).

Jesús, pues, es quien nos enseña plenamente la abnegación total y nos da ejemplo de ella.  Nos quiere tan abnegados como él, hasta el fin, hasta la entrega del cuerpo y el derramamiento de sangre.  No, la Providencia no lo permitirá sin razón.

Señor Jesús, haz que te sigamos fielmente.  Y concédenos la gracia de poder conformarnos al cambio de pensar, sentir y actuar que nos enseñas de palabra y de obra.

21 Enero 2018
3º Domingo de T.O. (B)
Jon 3, 1-5. 10; 1 Cor 7, 29-31; Mc 1, 14-20

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