15º Domingo de T.O. (reflexión de Rosalino Dizon Reyes)

Ross Reyes DizonHomilías y reflexiones, Año ALeave a Comment

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Cosas ordinarias, pero esclarecedoras

En Jesús habita toda la plenitud divina en forma corporal.  Él es el más pleno sentido de las cosas y quien nos lo descubre.

Estando al tanto de las cosas y tomando conciencia de su alrededor, Jesús relata la parábola del sembrador.  Convierte al sembrador, el que forma parte de la experiencia de la gente, en «signo evangélico».  Luego, explica el Maestro a ciertas personas el más pleno significado de la parábola.

Así­ de buen maestro es Jesús.  Enseña de tal modo que lo comprenden incluso, –o mejor dicho, especialmente–, las gentes sencillas.  Utiliza parábolas e imagánes entretejidas de las cosas o ocurrencias de la vida.  Sobre todo, él descubre el más pleno significado de los acontecimientos.

Y así­ de buen educador y formador es Jesús.  Le sirven, sí­, como punto de partida las cosas de la experiencia popular.  A continuación, saca de tales cosas el significado relevante.  Y lo utiliza además para formar a cuantos se les concede conocer los secretos del reino.

Es que Jesús desea enormemente que los discípulos tengamos vida abundante.  Y ésta la tendremos en la medida en que vivamos nosotros conforme al más pleno sentido de las cosas revelado por él mismo.

Así que, al igual que Jesús, los que nos decimos seguidores suyos, hemos de quedarnos al tanto de las cosas.  Y mucho nos importa ser conscientes de nuestro entorno.

Realmente, no hay nada ni nadie de poco valor; todas las cosas son significantes.  Es que señalan todas una realidad más plena y más profunda.  Por eso, en momentos de oración y reflexión, damos gracias no solo por lo bello, grande o santo.  Damos gracias incluso por el dolor y el pecado, que éstos tanto nos enseñan

Y la clave para captar el más pleno sentido de nuestras experiencias es Jesús.  Caminando en comp­añía de Jesús, como san Ignacio, hallaremos a Dios en todos las cosas.  Y si Jesús es nuestra «fuerza motriz», la vida ordinaria nos indicará de forma imperceptible los designios de Dios.  Tal es el caso de san Vicente de Paúl.

Las cosas que ocurren, a nosotros o a nuestro alrededor, señalan además la gloria que un día se nos descubrirá.  Y de la misma gloria futura es prenda la Convivencia eucarística sagrada que «entraña un compromiso en favor de los pobres» (CCC 1397).  Así­, pues, cristianos fecundos nos acreditaremos si ya no desestimamos a ningún más humilde hermano o hermana de Cristo.

Señor, enséñanos a hallarte en todas las cosas.  Que te descubramos sobre todo en nuestros hermanos y hermanas menos útiles a los ojos del mundo.

16 Julio 2017
15º Domingo de T.O. (A)
Is 55, 10-11; Rom 8, 18-23; Mt 13, 1-23

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